Sinopsis
Es una reflexión muy profunda sobre la condición del ser humano. Vivir en un mundo cruel, despiadado y que nos hace sufrir. Con muchas dificultades. Un mundo que nos aplasta y en el que no tenemos descanso. Vulnerables ante la enfermedad, la pobreza, el sistema. Donde todo nos ataca constantemente; las injusticias. Aún así, tratando de buscar esperanza. Porque es lo único que nos queda, o lo único que tenemos. Es un libro lleno de belleza y realidad.
Este libro es la historia del ser humano desde siempre. Vivir aislado en un mundo perdido y cruel. Habla sobre las relaciones humanas. Los sufrimientos, la desesperanza, las enfermedades. Con mucha esperanza.
El autor
En la vida no sabemos que llegaremos a ser, desde niño, cuando jugamos, nos imaginamos haciendo muchas cosas: siendo bombero, policía; futbolista, modelo, o payaso de un circo…; y con eso que soñamos vamos creciendo.
A mí me gustaba mucho el deporte, pero nunca en mi vida me planteé hacer nada, no naces en una familia de privilegio, ni con una vocación bien definida. En mi caso la vocación me la fue marcando mi propia existencia, o quizá ya había algo del destino. Yo sabía definir y me gustaban, los sentimientos y la realidad. Era una persona con una profunda reflexión de la vida, y luego la experiencia iba a marcar también mi destino; quizá mi soledad, también las relaciones personales.
Una vez traté de aprender a tocar la guitarra, durante dos meses; pensé que aquello me daría la libertad que deseaba; y que no encontraba. Muy duro, pensar que en un momento se pueda resolver una vida muy difícil…ya desde el primer momento.
También me fui a terminar la secundaria en una escuela de artes plásticas. Donde se podía aprender dibujo, modelado, cerámica; esas cosas. Creo que era un campo alegre y de sacrificio. Muy lento para mí también. Uno ya quería saber, expresar, y triunfar de algún modo. Dar sentido a la vida, de una forma más “elevada”. Soy inconformista. Siempre lo fui.
Dicen que quien llama, al final encuentra. No sé que encuentra: el demonio detrás de una puerta, la luz, o una casa…
La vida me fue ocultando una vocación; una vocación de comprender, de sentir, de mirar la vida más allá; cuando más acá es una mierda.
En fin, si quieres leerme, no te vas a aburrir, no vas a leer esa mierda que no te consuela ni te dice nada. No te vas a quedar indiferente, no vas a leer un panfleto lleno de tonterías, que sólo hablan del poeta mismo. Vas a leer la vida real, la que no tiene cuento, la que se harta de la misma mierda de siempre. Esto es otra cosa, me vas a amar, y también a odiar. Quizá de ambas cosas al mismo tiempo. La vida, o la existencia, es algo más. Eso yo lo sé. No pierdas el tiempo. Hay gente que no merece la pena. Yo sí, la merece. La historia me importa una mierda. Al final encontré yo mi camino y mi “sino”. Me da igual, y me la trae floja, a quien no le guste. Yo puse mi nombre ahí arriba, EN MI HISTORIA. EN LA MÍA PROPIA. Cuando no tenía a nadie, y no tenía nada. ¿Quién es el gracioso, que me va a quitar lo que es mío?. Soy yo. No hay otro. Yo soy. Pedro Parra.


