Sinopsis:
«Una esperanza que (…) se encuentra no en lo extraordinario sino en lo más sencillo y cercano…
Solo hay que pararse, un momento, a contemplar lo dado, más allá del desastre y los desastres, deshaciéndonos de las pantallas y de esas palabras que han sido pervertidas por la costumbre y por su uso traidor e insidioso, despojados de todo, en fin, lo que nos aísla de la belleza y de los demás, y aprender a ver, de nuevo, esa sencillez y toda esa inocencia contenida en lo que nos rodea y dejarnos llevar de la mano por ella.
No hace falta ser ángeles ni mesías para comprenderlo (…). Solo es cuestión de encontrar la «flor rebelde» en nuestro interior».
El autor:
Antonio Portillo Casado (Jaén, 1963). Conocido por una obra que combina humanismo, crítica social y una búsqueda constante de belleza y verdad. Iniciado en la poesía desde la adolescencia, perfeccionó su voz en talleres literarios y ha desarrollado una trayectoria marcada por la sensibilidad, la reflexión y el compromiso. Su poesía nace de una mirada que busca lo esencial en lo cotidiano y lo humano, y es descrita como armónica, crítica y profunda. Poeta de la claridad trabajada, de la emoción que piensa y del pensamiento que respira, Portillo Casado interroga el mundo sin renunciar a la esperanza, y convierte la palabra en un territorio donde todavía es posible la lucidez, la memoria y la ternura.
Autor de los poemarios Efímero mosaico (Premio Internacional Sial Pigmalión de Poesía 2023), Rayomatiz (2020), Luz donde la herrumbre (2019), Vientos del verso (2018), Singladuras -poemas de juventud– (2016) y Amanece copo a copo -poemas de adolescencia– (2015).
Es Premio de Poesía «Torreón» de Las Gabias de Granada (2017), Premio del VIII Certamen Fernando Calvo (2020) y Premio Internacional Sial Pigmalión de Poesía (2023), entre otros reconocimientos. Blog: Poemas y esas cosas bellas.


