Sinopsis
En todas estas historias hay una porción de tragedia: pequeña, menor, mínima en algunas; en otras, grandiosa e insoportable. A veces se muestra desnuda y descarnada; otras, disimulada en metáforas, disfrazada de melancolía. No siempre aparece sola: en ocasiones va de la mano de la ilusión o enroscada a la dicha, porque hay dramas que, al mismo tiempo que nos hacen sufrir, nos hacen felices. Como el amor, puede ser un capítulo magnífico, severo, inolvidable. O todo lo contrario. Y es que ninguno va a librarse de ella: da igual si vivimos en una realidad de carne y hueso y deambulamos por la calle, o si somos personajes de ficción y lo hacemos por el cine, el arte o la literatura, como la regenta, madame Bovary o Anna Karenina. Incluso si somos seres anónimos o celebridades como John Lennon, David el Gnomo, Enrique VIII o Lady Di.
El autor
Juan José Santiago Ramírez (Albacete, 1979) es, sobre todo, un curioso impenitente y sin remedio. Cree firmemente que en los libros se encuentra buena parte de la porción de la felicidad que a cada uno nos corresponde en la vida —pura literatura— y que el ejercicio de la escritura es espejo, refugio y salvavidas. Licenciado en Periodismo, con formación en letras, protocolo y patrimonio, es investigador independiente y escritor, más allá de su profesión kafkiana. Es autor del poemario Cuaderno de trabajo y de la colección de relatos Primera noción de tragedia, publicados respectivamente por Talón de Aquiles y Diversidad Literaria en 2025, así como de artículos y ensayos sobre la moda del siglo XIX incluidos en catálogos de exposiciones como La moda en la Casa de Alba o Caprile Lorenzo, y en revistas como Indumenta, del Museo del Traje. Colabora, además, con varias revistas culturales. Desde 1997 vive en Sevilla, aunque nunca ha perdido de vista su origen manchego y su ciudad natal: Villarrobledo.
En Instagram es: @santiagoramirez_juanjo.


